FASE HIPOTESIS
Visitar un cantautor, para así saber en qué tipo de cosas se inspira para crear sus canciones y que es lo que quieren decir para así saber, que tanto han prevalecido las tradiciones en la actualidad, y llegar a una conclusión de que tanto se han conservado las tradiciones en la actualidad.
ORIGEN GENTILICIO OTOMÍ
Otomí es un término de origen náhuatl,[ ]palabra que en la lengua de los antiguos mexicas quiere decir quién camina con flechas,[] aunque autores como Wigberto Jiménez Moreno lo hayan traducido como flechador de pájaros.
Otomí tiene un sentido peyorativo porque está asociado con una imagen derivada de las fuentes coloniales y nahuas donde los otomíes son presentados como indolentes y perezosos.
LOS OTOMIES DE HIDALGO
En el estado de Hidalgo, los otomíes habitan principalmente en el Valle del Mezquital, región semidesértica limitada al norte y noroeste por la sierra de Juárez; al este, la serranía que va desde el cerro del Fraile, hasta el cerro del Águila y la sierra de Actopan, al sur, por la serranía del Mexe, y al oeste, por la sierra de Xuthe.
El suelo árido y calcáreo con que cuenta la región hace que el indígena derive gran parte de su economía del maguey; planta lo suficientemente vigorosa para subsistir en esta región. Desde tiempos prehispánicos los otomíes han utilizado al máximo esta planta.
Para lograr las preciadas fibras del agave que reciben el nombre de ixtle en náhuatl y santhé en otomí, el hombre, armado de una tabla y un tallador de madera con una pequeña cuchilla de hierro, coloca sobre la tabla la penca y presionando el tallador sobre ella inicia su trabajo, primero extrayendo la parte carnosa que recibe el nombre de xixi hasta que las fibras quedan limpias.
Cuando ha trabajado alrededor de treinta pencas, lo que representa una jornada de ocho horas, procede al lavado del ixtle con agua jabonosa o con agua de maíz; el objeto de este proceso es que la fibra pierda su acidez, porque de no lavarse, dañaría las manos de los hilanderos.
Una vez obtenida la fibra, el otomí – ya sea hombre, mujer, anciano o niño - , se dedica a hilar la fibra, tarea que será realizada caminando por la carretera, escuchando misa, en el mercado, en las fiestas religiosas, cuidando sus animales y aún en velorios. Cuando se tiene la suficiente fibra, la mujer inicia el tejido del ayate. Los ayates que se fabrican en la región van desde el más burdo, usado para los trabajos agrícolas o de carga, hasta los extrafinos; estos últimos no son comerciales, ya que constituye un orgullo el portarlos o regalarlos a las personas de más estima.
Del maguey también se obtienen elementos para construir la casa, así como productos alimenticios.
Los otomíes son un pueblo indígena del centro de México. Está emparentado lingüísticamente con el resto de los pueblos de habla otomangueana, cuyos antepasados han ocupado la Altiplanicie Mexicana desde varios milenios antes de la era cristiana. Actualmente, los otomíes habitan un territorio fragmentado que va del norte de Guanajuato al sureste de Tlaxcala.
Sin embargo, la mayor parte de ellos se concentra en los estados de Hidalgo, México y Querétaro.
De acuerdo con las estadísticas de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) de México, la población étnica[] otomí sumaba 646.875 personas en la República Mexicana en el año 2000, lo que les convierte en el quinto pueblo indígena más numeroso del país.
De ellos, sólo un poco más de la mitad hablaban el otomí. Al respecto, cabe decir que la lengua otomí presenta un alto grado de diversificación interna, de modo que los hablantes de una variedad suelen tener dificultades para comprender a quienes no hablan otro dialecto.
De ahí que los nombres con los que los otomíes se llaman a sí mismos son numerosos: ñätho (valle de Toluca), hñähñu (valle del Mezquital), ñäñho (Santiago Mezquititlán en el Sur de Querétaro) y ñ'yühü (Sierra Norte de Puebla) son algunos de los gentilicios que los otomíes emplean para llamarse a sí mismos en sus propias lenguas, aunque es frecuente que cuando hablan en español empleen el etnónimo otomí, de origen.
Lo que falta para el estreno de nuestro documental !!!
Created by OnePlusYou
martes, 17 de noviembre de 2009
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4 comentarios:
HOLA... guao es un trabajo interesante, que padre que se allan animado a vislumbrar,lo bello que tiene el estado de hidalgo, la cultura: su musica, trajes tipicos etc... es la mejor manera de garantizar que esta Cultural Oral de la Humanidad, subsista por muchos años más.
y no solo eso, si no que tambien, estas personas que se les reconozca por la habilidad que tienen y son pocas las personas que pueden percatarse de esta belleza.... felicitaciones es un muy buen trabajo.
La intencion es muy buena de querer rescatar cosas muy nuestras... bien dicen que nuestra historia y nuestra cultura son nuestra identidad :)
Hola lo magnifico es poder darle un reconocimiento a nuestra cultura,lo bello que tenemos,vislumbrar que es lo que nos identifica y darnos cuenta de las cosas que habeses se pasan desapercibidas Excelente TrabaJo!!! pd Q bueno compartan este tipo de trabajos.
Es interesante saber que hay gente que se interesa por el arte de esta cultura, espero que mucha gente comente y de distintas opiniones sobre esta cultura.
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